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El Ave Fenix    
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El Ave Fenix

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El Ave Fenix

 

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Al principio de los tiempos, había un jardín muy bonito llamado Paraíso. Adán y Eva vivían en ese jardín y su vida era maravillosa. El jardín les proporcionaba todo lo que necesitaban: vivían en perfecta armonía con la naturaleza, rodeados de árboles frutales, bellas flores y plantas, pájaros de colores y animales felices. Ellos cuidaban del jardín y el jardín les daba todo lo que podían desear. El Sol les mantenía calientes, comían la fruta de los árboles y se bañaban en las claras y cálidas agua del lago. Ellos fueron creados para ser parte de un mundo perfecto y vivir en el Paraíso. Sin embargo, tenían prohibida una cosa: no podían comer la fruta del árbol llamado 'El Árbol del Conocimiento Prohibido'.

Durante muchos años, Adán y Eva vivieron felices en el Paraíso y jamás se acercaron al El Árbol del Conocimiento Prohibido. Un día, Eva comenzó a escuchar una voz dentro de su cabeza y se empezó a preguntar a sí misma sobre el árbol... "¿Y si como la fruta? ¿Qué implica eso? ¿Me puede reñir el árbol? ¿Qué daño puede hacer? Todo el mundo es curioso, ¿no?"

Así que Eva se comió la suculenta fruta de El Árbol del Conocimiento Prohibido haciendo que su vida no fuera nunca la misma. El Paraíso fue siempre pureza y bondad, pero Eva aprendió algo maligno de El Árbol del Conocimiento Prohibido. Eva le contó lo que pasó a Adán y fueron desterrados del Paraíso al mundo real, él que nosotros conocemos. Fue así como conocieron la mentira, el dolor, el hambre, la crueldad y el odio. Su Paraíso estaba perdido.

Esta historia fue muy triste, pero no termina aquí. Encima del El Árbol del Conocimiento Prohibido un nuevo pájaro nació a partir del capullo de la primera rosa de un rosal. El pájaro cantaba maravillosamente, sus plumas eran preciosas y su vuelo rápido. Adán y Eva fueron perseguidos y expulsados desde el Paraíso con una espada en llamas y, de repente, una chispa cayó sobre el nido del pájaro. El nido ardió por completo y el pájaro ardió entre las llamas. Sin embargo, ocurrió un milagro; a partir de un huevo que había en el nido, un nuevo pájaro voló al cielo convirtiéndose en el único 'Ave Fénix'.

Todos conocemos al Ave Fénix en nuestras propias vidas. Nunca lo vemos, pero podemos sentir su presencia. Vino del Paraíso y estará con la humanidad para siempre. Viaja de Norte a Sur a través de todos los países, desiertos y montañas. Visita nuestros pueblos y ciudades, a los bebés en su cuna, a los niños en los colegios y a los trabajadores en oficinas y fábricas.

El ave que resurgió de las cenizas de ese nido, se recupera cada año. Él se destroza y se quema vivo hasta la muerte, pero de sus propias cenizas, se levanta de nuevo con un major esplendor. Visita a todo el mundo llenando sus vidas de luz, belleza, color, música, poesía y canciones. Visita a niños y niñas proporcionándoles alegría, inocencia y esperanza para el futuro antes de que crezcan y prueben la fruta del conocimiento: encontrándose con las adversidades y los problemas a los que se enfrentarán en la vida.

Debido a que el Ave Fénix resurgió de las cenizas en el Paraíso, sabemos que nosotros también podemos.

Como Eva, que probó la fruta del El Árbol del Conocimiento Prohibido, nosotros también tenemos que hacerlo para saber que siempre habrá cosas buenas y malas en nuestras vidas. Así, cuando la tragedia aparezca y todo vaya mal, todos tenemos que ser como el Ave Fénix: aprender a resurgir de nuestras cenizas y encontrar lo positivo y bueno de la vida otra vez.

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